Espacios pequeños

Yo creo firmemente que se puede vivir cómodamente en un lugar pequeño si diseñamos correctamente el espacio. Para ello hay que lograr balancear la funcionalidad con tu estilo personal.

Al principio puede parecer buena idea tener un ambiente abierto cuando se trata de un espacio pequeño. Pero no es agradable abrir la puerta de tu casa y ver inmediatamente los platos sucios o la ropa tirada, es por ello que a veces es mejor separar los espacios privados, para no dejar todo expuesto a simple vista. Cada centímetro cuenta, es por ello que vale la pena invertir en muebles que cumplan más de una función, como una cama nido que se convierta en sofá, un pouf que tenga almacenamiento al interior, o una mesa de comedor expandible que te permita acomodar más personas. Lo clave es que más allá de cuantos muebles multi propósito tengas, lo importante es que sean adecuados a la escala de tu espacio.

Luego de vivir un mismo lugar por mucho tiempo nos acostumbramos a usar el espacio de cierta manera, y quizás nos es cómodo guardar las ollas dentro del horno y las toallas en el baño, pero ¿has considerado la posibilidad de que no estás usando tu espacio de la manera más eficiente? Un buen ejercicio es mirar tu casa e identificar los “espacios muertos”, esos rincones que podrían aprovecharse mejor incluyendo algún mueble extra o dándole un uso diferente.

Lo mejor en estos casos es hacer una prueba de bajo costo, antes de comprometerte con una inversión mayor, para ver si realmente vale la pena el cambio. Contar con espacio para almacenar es clave en un espacio pequeño. Sin embargo, si tienes espacio para guardar pero no tienes un sistema claro de organización probablemente no encontrarás las cosas que guardaste.

Para ello hay varias opciones, tales como colgadores de zapatos tras las puertas del armario que te permitirán guardar incluso objetos muy pequeños y mantenerlos organizados. O canastas con etiquetas, que es una opción muy sencilla de implementar.

Los colores son un tema muy recurrente, especialmente cuando se trata de espacios pequeños. Respecto a ello, hay un efecto sicológico del color muy conocido y es que los colores claros hacen parecer más grandes los espacios, y por el contrario los colores fuertes y oscuros hacen que el espacio se sienta más pequeño. Pero no hay que confundirse: que un espacio sea pequeño no significa que todo deba ser blanco. Simplemente es recomendable elegir los tonos más claros de la paleta. Hablaremos de combinación de colores en nuestro próximo blog.